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Presonus Studio One

08.02.10

Una aplicación DAW que ofrece trabajo directo e intuitivo.



Studio One es una de las últimas aplicaciones de producción musical aparecidas en el mercado.
Dentro de un segmento habitado por pesos pesados de la secuenciación como Cubase, Pro Tools, Sequoia, Samplitude, Logic, Sonar, etc., parece una tarea bastante difícil convencer a usuarios de esas plataformas a cambiarse a una nueva aplicación, o al menos, atraer a nuevos usuarios que se inician en la producción musical basada en computadora. Y a rigor de verdad, es una tarea difícil.

El objetivo de este reporte es presentar un informe general de las prestaciones de esta nueva estación de audio digital, dejando de lado los complementos como plug-ins e instrumentos virtuales. La razón es que cada usuario utiliza diariamente sus instrumentos y plug-ins preferidos.
Lo mismo sucede con la aplicación de audio con la que se trabaja a diario; pero si un usuario encuentra una nueva forma de trabajar, más intuitiva, directa y segura, probablemente tenga una inclinación a probar un nuevo camino. Al fin de cuentas, los instrumentos virtuales y plug-ins pueden utilizarse casi con todas las aplicaciones actuales.

Studio One ingresa con muy buenas prestaciones. Permite trabajar en proyectos sin límites de pistas de audio, tampoco pone límites en la cantidad de plug-ins insertados por pista; utiliza el sencillo método “arrastrar y soltar” para insertar efectos e instrumentos; posee un motor de audio que funciona en 64 bit pero que cambia automáticamente a 32 bits para acomodarse a las posibilidades del sistema en donde se ejecuta; cuenta con un estupendo modo para vincular perillas, faders y botones con parámetros de software; soporta plug-ins en formato VST2, VST3, AU; permite importar audio en formatos Wav, Ogg Vorbis, Aiff, Flac y MP3; ofrece soporte para ReWire; la versión Pro está acompañada de 25 plug-ins nativos 64 bits, 4 instrumentos virtuales, y además cuenta con una excelente plataforma de masterización.
Con respecto a esto último, recordamos que otras aplicaciones también ofrecen la posibilidad de realizar la masterización de una producción, pero la facilidad de operación, las posibilidades y por sobre todo, la vinculación con canciones creadas dentro de Studio One, hacen que la masterización aquí resulte absolutamente cómoda y directa.
De funcionamiento sólido; con un excelente diseño gráfico de su interfaz de usuario, y con una línea de operación estupenda, los nuevos usuarios pueden comenzar a trabajar inmediatamente obteniendo todo el potencial del programa.
En otras aplicaciones nos toma un poco de tiempo aprender a obtener lo máximo de ellas. En Studio One, la obtención de los máximos beneficios requiere muchísimo menos tiempo.

Una de las bondades de Studio One es la integración de las diferentes partes del programa dentro de una misma ventana. En lugar de trabajar con ventanas flotantes, que muchas veces dificultan la visualización de otras áreas importantes del proyecto, el programa emplea distintos sectores para ubicar las diferentes áreas de trabajo.
Sobre la parte principal encontramos las pistas. Debajo, encontramos una vista básica del mezclador, y sobre la derecha, el explorador, que tiene una gran importancia para el momento de agregar elementos a una producción.
Por supuesto, cada área se puede ocultar para brindar de esa manera, más espacio al sector de las pistas. Presionando las teclas F2 – F5 logramos habilitar/deshabilitar las secciones de edición audio/MIDI, consola, inspector y explorador.
Quiero destacar que todos los elementos se encuentran dentro de la misma ventana, pero en ocasiones, como es lógico, algunas partes reemplazan a otras. Por ejemplo, si la consola se encuentra abierta y el usuario realiza doble clic sobre un evento de audio o MIDI, la sección de la consola será ocupada por el editor correspondiente. Podemos reponer la consola presionando F3.
Como es de esperar, la consola presenta modos de visualización alternativos que permiten expandir sus módulos para acceder a los paneles de inserción y envíos de todas las pistas o de simplemente una de ellas (la que nos interesa en un momento determinado). Si el usuario lo prefiere, la consola también se puede colocar en una ventana flotante.

Inicio
Al iniciar cada sesión de trabajo, Studio One presenta una agradable ventana en donde muestra las opciones para crear una nueva canción o un proyecto de masterización; presenta los últimos trabajos abiertos; permite realizar configuraciones en el equipamiento instalado; permite agregar información del artista, y dedica una sección para visualizar noticias relacionadas con la aplicación.



En caso de optar por comenzar el trabajo con una nueva canción, una nueva ventana presenta diferentes esquemas de conexiones preestablecidos con canales del mezclador preparados para determinados tipos de producciones.
Entre los programas preparados se encuentran algunos dedicados a aprovechar las posibilidades de las tarjetas de sonido de Presonus, aunque es necesario destacar que podemos trabajar sin restricciones aún utilizando tarjetas de audio de otros fabricantes.
Los presets de trabajo incluyen asignaciones para determinadas situaciones de grabación; por ejemplo una banda de Rock; voces y guitarra; grabación multipistas; etc. En cada caso, el esquema prepara de antemano efectos, envíos y demás asignaciones de mezcla, para adecuarlos a esa situación en particular.
Por otra parte, el usuario también determina en esta etapa la frecuencia de muestreo y la resolución de audio para esta canción. También indicará, empleando una casilla de verificación, si desea que los archivos de audio que podría incorporar durante la producción, se adapten automáticamente al tempo de la canción. Por supuesto, para aprovechar esta función, los archivos deben tener codificada en su estructura de almacenamiento, la información de tempo original.

Entradas y Salidas de audio
Una de las particularidades de Studio One es que cada canción posee su propia asignación de entradas y salidas de audio.
La página de inicio incluye todas las posibilidades para asignar el esquema de conexiones de audio.
El programa detectará el hardware instalado y mediante la visualización de una matriz ofrecerá al usuario la posibilidad de administrar las posibilidades físicas de la tarjeta de audio instalada en la computadora para cada canción.

La manera más directa de acceder al panel de conexiones de audio es empleando el botón I/O que se encuentra en el sector izquierdo de la consola de mezcla. Allí, seleccionando el comando Audio I/O Setup, podemos realizar cualquier ajuste en cualquier momento de la canción.
Una modificación típica podría ser la creación de un bus empleado para crear una segunda mezcla dedicada a algún músico que desea escuchar una mezcla diferente a la obtenida en la sala de control.
Utilizando su interfaz de conexión entre el software y el hardware instalado en el equipo, Studio One permite transportar cualquier canción hacia otra estación de trabajo aunque ésta disponga de un hardware de audio completamente diferente. Por ejemplo, podemos llevar a cabo las sesiones de grabación en una computadora que dispone de una tarjeta con varias entradas/salidas, y luego realizar las tareas de edición en una computadora portátil que emplea una tarjeta de audio interna.
Gracias a que Studio One almacena las asignaciones de audio registrando la computadora y la tarjeta de audio empleada podemos transportar libremente cualquier canción entre diferentes sistemas. Al volver a la computadora original, las asignaciones de audio serán restauradas.

Explorador o Browser
El explorador de Studio One es un verdadero recurso que permite acelerar las tareas. Con sus etiquetas que organizan toda la información en diferentes maneras, su aplicación hace muy sencilla la tarea de insertar efectos, instrumentos, archivos, presets y demás elementos relacionados con un proyecto.

Su interfaz gráfica se presenta en el sector derecho de la ventana, y su aparición en la pantalla se habita/deshabilita presionando la tecla F5. Cuando ya no sea necesario, el usuario puede presionar F5 para ganar, aproximadamente, 1/4 del ancho de pantalla.
El explorador permite escuchar los archivos de audio antes de insertarlos en el proyecto. Si los loops y archivos de audio contienen información de tempo codificada se escucharán adaptados al tempo actual del proyecto.
Desafortunadamente, no es posible pre-escuchar archivos MIDI.
La organización, además de establecerse por instrumentos, archivos, efectos, sonidos y pool, se estipula para los efectos e instrumentos, por carpetas, empresa desarrolladora, categoría, y obviamente una opción para listar todos los componentes en una única visualización.
Si nos encontramos en una mezcla y necesitamos un compresor sólo debemos seleccionar la etiqueta Effects, buscar el compresor preferido, arrastrarlo y soltarlo sobre la pista a tratar. No podría ser más sencillo.
Lo mismo sucede cuando necesitamos insertar un instrumento virtual o crear un envío para colocar un procesador de reverb, por ejemplo. En este caso, elegiremos la unidad de reverb preferida y la arrastramos hasta el módulo Send de una de las pistas a tratar – también podemos arrastrar el efecto hasta una sección vacía de la consola. Posteriormente, el efecto estará disponible para todos los canales que lo necesiten. Sencillo, simple y directo.

Mezclando
Studio One posee desde mi punto de vista, la consola de operación más simple. Su diseño claro y sin complicaciones permite que el usuario pueda utilizar todas sus prestaciones de manera intuitiva casi al instante.
La consola puede visualizarse en tamaño pequeño o grande, en ambos casos, estará ubicada debajo de las pistas. No obstante, si es necesario podemos disponerla en una ventana separada flotante.

Cuando llega el momento de mezclar pensamos inmediatamente en agregar efectos, envíos auxiliares y la creación de diferentes buses para procesar pistas en conjunto. Precisamente en este sector es en donde veo las mayores fortalezas de Studio One. Su excelente diseño permite crear envíos con sólo un par de clics, alejándose de las complicaciones halladas en otros programas.
Es cierto que estas complicaciones pueden ser algo menor para un usuario experimentado, pero tengo que destacar la velocidad para la disponibilidad de los distintos recursos de mezcla necesarios para un proyecto que muchas veces van surgiendo durante la marcha.

Veamos algunos ejemplos. Digamos que tenemos todas las pistas preparadas para comenzar a mezclarlas y decidimos agrupar todas las guitarras en un bus. Sólo tenemos que seleccionar los canales, presionar el botón derecho y elegir Add Bus for Selected Tracks. Las pistas seleccionadas quedarán automáticamente conectadas al nuevo bus.
Ahora consideremos agregar un procesador de reverb en un envío auxiliar para procesar a varias pistas. Simplemente, arrastramos el plug-in desde el explorador y lo soltamos en la sección Send de alguna de las pistas a procesar. Listo.
Luego, para procesar otras pistas con el mismo envío podemos simplemente, arrastrar el plug-in original para soltarlo en la sección Send de las otras pistas, o bien desplegar el pequeño menú Send ubicado en cada pista para seleccionarlo de la lista.
De la misma manera, es muy sencillo agregar más buses para reunir otros buses, por ejemplo, queremos reunir en un mismo fader todas las guitarras – ya agrupadas en otro bus – junto con las voces – ya agrupadas en otro bus. Sólo es cuestión de agregar un nuevo bus y luego dirigir la salida de ambos buses anteriores (guitarras y voces) al nuevo bus. Todo es muy intuitivo y directo.
Dicho sea de paso, otras dos maneras de crear un bus consiste en desplegar el menú I/O ubicado en el panel izquierdo de la consola para elegir el comando Add Bus Channel, o bien haciendo clic derecho en un sector vacío de la consola y eligiendo el comando con el mismo nombre anterior.

A diferencia de la mayoría de las aplicaciones DAW, los canales del mezclador no presentan una sección dedicada de ecualización; los ajustes de ese tipo deben realizarse a través de la inserción de plug-ins.
A propósito, cada plug-in incluido con la aplicación dispone de una visualización en miniatura que permite realizar ajustes rápidos sin la necesidad de abrir en una ventana separada la interfaz gráfica del plug-in.
Una muy buena decisión fue la inclusión de accesos al panel de entradas y salidas de audio de la tarjeta de sonido, directamente desde la consola. El menú I/O cuenta con el comando Audio I/O Setup que facilita las tareas.
Habitualmente nos vemos en la necesidad de modificar un determinado esquema de asignaciones. La posibilidad de hacerlo sin abandonar la consola resulta muy práctica.

El botón Trash mantiene una lista de los elementos que han sido eliminados de la consola, sean canales, efectos o instrumentos virtuales. Cualquier objeto eliminado puede ser recuperado en cualquier momento del trabajo, directamente desde esa lista.
El botón Banks se utiliza para modificar la visualización de la consola con el objetivo de mostrar sólo los canales que deseamos ver en un momento determinado.
Cada canal se identifica como un banco que aparece en la lista. El usuario puede elegir visualizarlo o no, simplemente haciendo clic en su nombre.
Además, es posible elegir entre la visualización por tipo de pistas. En la parte inferior de la lista de bancos vemos cinco botones que corresponden a cada tipo de pistas (audio, instrumentos, efectos, buses y salidas). Presionando cada botón podemos visualizar u ocultar las pistas pertenecientes a ese grupo.
Para flexibilizar el sistema, es posible crear esquemas de visualizaciones y almacenarlos en una escena para luego cargarla y cambiar al instante la disposición de la consola.
Es importante mencionar que las escenas no guardan asignaciones de efectos, sino que sólo almacenan las visualizaciones de canales.
Espero que en breve la empresa agregue la posibilidad de almacenar distintas asignaciones de mezcla global a fin de probar con diferentes ajustes de ecualización, volumen, panorama y efectos.
Es posible desplazar libremente los canales de la consola para ubicarlos en un lugar más adecuado para facilitar las tareas. Por ejemplo, podemos agrupar en un sector de la consola todos los faders de envíos para conmutar entre Solo/Mute rápidamente, sin la necesidad de desplazarse por todo el ancho de la consola.
Lamentablemente no contamos con indicadores de clip o información numérica acerca de los niveles en cada canal. Sólo la salida principal cuenta con indicador de clip y un medidor que muestra el nivel de salida. La información numérica de esta sección sólo muestra la cantidad de clips producidos. Studio One no ofrece información Peak Hold

Módulo de Masterización
Studio One denomina Project a cada sesión de masterización.
La ventana de los proyectos de mastering presenta un aspecto muy pulido y ordenado que sigue la línea de diseño y línea de trabajo de todo el programa.
Integrados directamente en la interfaz gráfica, disponemos de un gráfico espectral, medidor de nivel y medidor de fase.



El gráfico de espectro puede ajustarse para visualizar las frecuencias en tiempo real: por octavas; en tercio de octavas, o empleando FFT.
El indicador de nivel funciona mostrando información de pico y RMS, y además permite utilizar K-System, las escalas diseñadas por el ingeniero Bob Katz.

En la parte superior izquierda de la ventana encontramos el sector llamado Inspector, lugar hasta el cual se arrastran los archivos de las canciones a masterizar, y donde se ingresa y visualiza información de cada uno. Inmediatamente a la derecha, encontramos módulos para insertar efectos a cada mezcla, o bien al bus de salida, para afectar a todas las mezclas que forman parte del proyecto.
En el módulo inferior se visualizan las representaciones gráficas de los archivos de audio. Es en este sector donde el usuario aplica los tradicionales procesos de edición para ajustar la duración de las canciones, separaciones y fundidos.

La manera más sencilla de agregar canciones a la sesión de mastering es empleando el explorador. Cabe destacar, que no es necesario crear un archivo con la mezcla de cada canción creada con Studio One (como habitualmente se realiza cuando se trabaja con una aplicación separada para masterizar). El mismo programa realizará este proceso cuando el usuario arrastra una canción utilizando el explorador para insertarla dentro del proyecto.
En ese mismo instante Studio One permite crear un vínculo directo entre el proyecto de masterización y el archivo correspondiente a la canción donde se encuentran todas las pistas con la mezcla.
Durante la etapa de masterización, es muy común agregar algunos pequeños cambios luego de finalizar la mezcla final de una canción. El ingeniero de masterización puede sugerir ciertos cambios directamente sobre la mezcla que favorecerán el sonido global de la producción.
Cuando eso sucede, comienzan a aparecer versiones diferentes de una misma canción que suelen confundirse en el momento de colocarlas en la sesión de masterización.
Studio One soluciona definitivamente este inconveniente brindando un puente activo entre el proyecto de masterización y las mezclas de las canciones que integran la sesión.
Por ejemplo, si durante la sesión de masterización notamos la necesidad de un cambio en la mezcla, Studio One permite editar la mezcla. El usuario presiona el botón Edit de la pista de la mezcla a editar y la aplicación abrirá la mezcla correspondiente. Después de realizar los cambios necesarios, guardar y cerrar la canción, al retornar al proyecto de masterización, Studio One alertará acerca de un cambio en el archivo, ofreciendo la posibilidad de actualizarlo o mantener el original.

Para facilitar aún más las cosas, Studio One utiliza un LED virtual junto al nombre de cada pista de la sesión de masterización. Cuando este LED posee color azul indica que el archivo cargado en la sesión corresponde a la mezcla más reciente de esa canción. Por el contrario, cuando el LED posee color rojo, indica que existe una mezcla más reciente. Esta característica nos alerta de trabajar con versiones sin actualizar.
En caso de encontrar versiones anteriores, el botón Update se encargará de abrir cada una de las sesiones de estas canciones y creará una nueva versión que actualizará el proyecto de masterización.
Lo interesante, además, es que Studio One conserva todas las asignaciones de fundidos y separaciones entre canciones realizadas en el proyecto aún después de realizar las tareas de actualización.
En mi opinión, esta integración entre la sesión de masterización y las mezclas de las canciones involucradas, representa uno de los puntos más logrados del programa.
Como sabemos, cuando trabajamos con un programa separado para masterizar, en caso de realizar algún cambio en el archivo de audio, necesitamos abrir el secuenciador en donde se mezcló la canción realizar las modificaciones, crear la nueva mezcla, abrir el programa de masterización, cargar la nueva versión y realizar nuevamente los ajustes realizados en la versión anterior para integrarla dentro del proyecto. Con Studio One todo se simplifica.
Durante las tareas de posicionamiento de las canciones buscando establecer la separación justa para cada espacio, el programa facilita el trabajo arrastrando en conjunto todas aquellas pistas que se encuentran detrás de la actual.
Supongamos que queremos desplazar la tercera hacia adelante porque nos hemos dado cuenta que la separación antes asignada era exagerada, pero al mismo tiempo no queremos perder el ordenamiento ni las separaciones de las pistas que siguen.
En otras aplicaciones esto demandaría un cuidadoso trabajo de selección, pero en Studio One sólo tenemos que desplazar la tercera pista y el resto acompañará el movimiento conservando, cada pista, sus asignaciones.
Si durante el trabajo necesitamos alterar el orden de las canciones, todo lo necesario será arrastrar la cabecera de la pista en el sector Inspector. Cada canción conservará la pausa asignada.
En caso de trabajar con archivos MP3, el programa los convertirá automáticamente al formato Wav buscando no perder calidad de audio.

Es habitual escuchar referencias durante la sesión de masterización. Por ejemplo, podemos tener como referencia algunas canciones masterizadas por profesionales para no perder de vista la ecualización y volumen general de una producción.
Studio One facilita la consulta permitiendo crear un proyecto de masterización paralelo que contendrá esas canciones de referencia para que el usuario las escuche cuando sea necesario. La practicidad queda representada por la posibilidad de pasar de un proyecto a otro simplemente presionando CTRL-TAB.
Luego de realizar el trabajo de edición el usuario puede optar por crear el CD master basado en el estándar Red Book, disponiendo de variadas opciones de comprobación de errores que se emplean para evitar desperdiciar CDs al encontrar fallos durante la tarea de quemado final.
Otra posibilidad es la creación de una versión digital de todas las canciones involucradas en el proyecto para su publicación inmediata, en donde se incluyen datos ingresados mediante meta-información.
La aplicación general, seguramente será la creación de una carpeta conteniendo todas las canciones en formato MP3 para su publicación masiva. Los formatos de salida disponibles son Wav, Aiff, Ogg Vorbis, y MP3.
Otro método de salida para el trabajo de masterización es la creación de una imagen para enviarla a una planta duplicadora de CDs. Habitualmente, las empresas prefieren recibir una versión en imagen para saltar cualquier posible problema que podría existir con un CD creado por el usuario.

Automatización
Studio One posee un sistema llamado Control Link que vincula controladores hardware y parámetros software, que facilita enormemente la tarea de control.
Para emplearlo, en primer lugar, el usuario debe utilizar una función MIDI Learn que permitirá al programa reconocer todos los controladores reales disponibles en el sistema a medida que el usuario los mueve.
Luego de esa operación, el proceso de vínculo entre cualquier parámetro en Studio One y los controles reales de un teclado, por ejemplo, se reduce a identificarlos con el mouse (los parámetros de software), con un movimiento (las perillas, faders, etc.), y a presionar el botón Link.



Para acelerar el proceso de automatización, Studio One detecta cualquier parámetro modificado en una pista y lo visualiza en el sector que se encuentra en la parte superior izquierda de la ventana. En este mismo sector, el botón Edit Automation se emplea para agregar una línea de automatización para el parámetro modificado, directamente sobre la pista activa si se trata de una pista de audio, o en una nueva pista de automatización si se trata de una pista de instrumento.
Digamos que nos proponemos automatizar el control Mix de un determinado plug-in de una pista de audio. Debemos ubicar el control Mix y hacer clic en él; Studio One mostrará el nombre del control en el sector antes mencionado. A continuación, con sólo presionar el botón Edit Automation (Alt+A) el programa crea una línea para automatizar el parámetro ubicada sobre la misma pista de audio.
Si estamos automatizando un parámetro de un instrumento virtual, la misma acción creará una nueva pista independiente de automatización. No obstante, es posible crear una curva de automatización directamente en la misma pista – como sucede con las pistas de audio – que contiene las notas MIDI. Para lograrlo se utiliza, en lugar del botón Edit Automation, el ícono con forma de mano. Arrastrando ese ícono hasta la pista a automatizar se consigue crear una línea de automatización ubicada directamente en la misma pista MIDI.
Si el usuario desea automatizar otro parámetro del instrumento virtual, la curva correspondiente al nuevo parámetro se ubicará dentro de la misma pista de automatización creada antes. El objetivo es reunir todos los parámetros pertenecientes a una misma pista, dentro de un único sector del secuenciador, evitando molestas superposiciones. Resulta muy sencillo acceder a la curva correspondiente a cada parámetro; bastará con desplegar el menú en el sector Inspector, o bien realizar un desplazamiento vertical o “scroll”, utilizando la rueda del mouse para recorrer todas las opciones.

Studio One utiliza automatización por partes para aquellas curvas dibujadas en la misma pista de audio o MIDI. Gracias a esta función, si posteriormente a la creación de una curva de automatización, el usuario desplaza cualquier evento de audio o MIDI, se desplazará también la curva dibujada conservando así el efecto original.
Presionando la tecla A en el teclado de la computadora, el programa alterna entre la visualización y ocultamiento de las curvas de automatización, obteniendo de esta manera, un entorno muy claro y seguro de trabajo.
El usuario encuentra los habituales modos para editar curvas de automatización: Touch y Latch. Además del modo de escritura y lectura, existen opciones convenientes que permiten anular cualquier curva automatizada por grupos de parámetros – por ejemplo, todos los pertenecientes a un plug-in en particular – o de manera individual.
Lamentablemente no es posible automatizar la activación/desactivación de los efectos colocados en el módulo Insert.
Aunque el objetivo de utilizar o no un efecto, se puede lograr, no es lo mismo reducir completamente su procesamiento que desactivarlo. Esta última opción conseguiría reducir el consumo de recursos de procesamiento, mientras que de la otra manera, el efecto permanecería activo todo el tiempo.
 
Edición de audio y MIDI
El editor de audio permite llevar a cabo las habituales tareas de copiar, pegar, arrastrar, para cambiar frases de audio. Sus funciones para ajustar desplazamiento y tamaño de la representación de la señal de audio – que también responden a la rueda del mouse – permiten ubicar cualquier lugar inmediatamente. 
Además, si cambiamos de pista el editor mostrará directamente el contenido de la nueva pista activa permitiendo observar con precisión y detalle qué sucede en cada pista en un momento determinado.
Podemos agrupar diferentes pistas – por ejemplo, las pistas de una batería – para aplicar edición por grupo. De esa manera, si deseamos cortar un compás no será necesario hacerlo en cada pista de manera individual, ya que el corte afectará a todo el grupo.

Todo el proceso de edición de audio en Studio One es no-destructivo y no posee límites de la función Undo o deshacer, aunque no se dispone de un gestor de historial de procesos.
El programa incluye algoritmos de estiramiento/compresión de tiempo sin alterar la afinación original, función conocida como Timestretching.
Cada pista de audio puede adaptarse manual o automáticamente a un nuevo valor de tempo establecido para el proyecto, pero para que el programa pueda hacer su trabajo necesita conocer el tempo original del contenido de la pista. Esa información, a menudo está incluida dentro de cada archivo, pero cuando se trabaja con pistas de audio grabadas por usuarios – es decir, cuando no se trabaja con archivos importados desde discos comerciales de loops o muestras – es habitual no incluir la información de tempo en la codificación del archivo de audio final.
Esto es un requerimiento habitual para aplicar la función Timestretching, pero a diferencia de otras aplicaciones, Studio One permite ingresar esa información de modo gráfico de manera casi instantánea.
En primer lugar, se debe seleccionar la opción Timestretching en el Inspector de la pista, luego, presionando CTRL+Alt+arrastrar el extremo derecho del archivo, accedemos a la función que permite determinar el tempo original. Con unos breves desplazamientos laterales podremos observar la cifra del tempo calculado. A partir de ese momento, la pista de audio se adaptará automáticamente a cada nuevo valor de tempo de la canción.
En lo referente a edición MIDI encontramos casi todas las funciones que esperaríamos. En la lista de los deseos voy a colocar una función que permita cuantizar eventos MIDI tomando como referencia la estructura rítmica tomada de un evento de audio.
Otra carencia que quita velocidad de edición es la falta de funciones de selección más profundas que la tradicional Seleccionar Todo.
El ícono con la forma de llave inglesa disponible en las pistas con eventos MIDI contiene las funciones de edición más utilizadas, incluyendo cuantización, transportación, duración, ajustes de Velocity, variaciones humanas de tiempo, eliminación de notas dobles, entre otras posibilidades.
También dentro del entorno MIDI, hay que mencionar que Studio One no incluye una aplicación de notación de partitura.

Mezclas de monitoreo
Cada músico tiene sus propios gustos para monitoreo, y sabemos que casi siempre lo que satisface al ingeniero no satisface al músico que va a grabar; por esa razón es de fundamental importancia proveer una mezcla de acuerdo a las necesidades de cada músico.
Si el sistema de grabación cuenta con una tarjeta de audio con varias salidas, Studio One nos posibilitará la creación de una o más mezclas de monitoreo – Cue mix – rápidamente, ofreciendo control directo desde la misma consola de mezcla general.
En primer lugar tenemos que activar un nuevo bus de salida en el panel de entradas/salidas de la canción, marcando la casilla Cue Mix. Esta marca le indica al programa que debe crear un nuevo objeto de mezcla dentro de la consola.
Después de aceptar la operación la consola mostrará, en cada canal, el nuevo objeto que presenta un control de volumen y otro de panorama que permite posicionar y ajustar cada canal dentro de la nueva mezcla de monitoreo que, por supuesto, es independiente de la mezcla principal.
En un primer momento la nueva mezcla reflejará lo que sucede en la mezcla principal, pero haciendo clic en el pequeño ícono con el dibujo del cerrojo para destrabarlo, tenemos libertad para modificar a voluntar la asignación de volumen y panorama de cada pista.
El usuario puede crear tantas mezclas de monitoreo como lo permita el hardware utilizado. Cada mezcla necesita una salida estéreo física disponible.

Pistas en capas
Tomando como referencia los grabadores digitales hardware, la aplicación permite la creación de capas o Layers en cada pista.
Una nueva capa es otro “recipiente” que se utilizar para grabar otro material ubicado dentro de la misma pista, evitando de esta manera la necesidad de duplicar efectos y canales en el mezclador.
Su aplicación es muy conveniente, por ejemplo, si queremos probar diferentes versiones de una pista. En lugar de tener que crear pistas diferentes podemos grabar todo dentro de una misma pista, ubicando las grabaciones en capas o layers diferentes.
Las operaciones de creación y activación de capas se realiza desde el Inspector (F4) de cada pista.
Además de la grabación empleando pistas virtuales, Studio One permite grabar en ciclo empleando dos modalidades: Loop Record Takes y Loop Record Mix.
En ambos modos es necesario ajustar un ciclo de grabación colocando los localizadores de inicio y fin del segmento de la canción.
El primer modo se utiliza cuando se grabarán varias tomas de una misma parte con el objetivo posterior de compilar las mejores partes de cada toma. El segundo modo se emplea cuando se desea grabar por partes un fragmento de cierta complejidad.
Cuando se trabaja con el modo Loop Record Takes, en lugar de disponer de numerosas funciones de edición, Studio One cuenta con una manera muy práctica de realizar el trabajo posterior. En lugar de trabajar dentro de la misma pista, seleccionando cada toma almacenada para su edición, el usuario puede optar por descargar todas las tomas registradas en pistas independientes, disponiendo así de mayor libertad de edición. Luego, es sencillo aplicar un proceso de combinación de todos los segmentos empleando el comando Mixdown to Audio File.
 
Cuentas pendientes

  • Mejores funciones para exportar pistas con o sin efectos. Un buen ejemplo de flexibilidad de esta función son las prestaciones que ofrece Cubase 5.
  • La posibilidad de crear curvas de tempo para ganar tiempo evitando la colocación de diferentes saltos por escalones.
  • Agregar indicadores de pico y clip en todos los canales de la consola.
  • Una función para almacenar asignaciones de mezcla que incluya los ajustes de los plug-ins, y no simplemente, un esquema de visualización de canales. Almacenando el estado de plug-ins y envíos podríamos comparar una mezcla contra otra.
  • Pistas de carpetas para guardar pistas en su interior y organizar mejor un proyecto voluminoso.
  • Una función que permita cuantizar eventos MIDI tomando como referencia la estructura rítmica de un archivo de audio.
  • Mejores funciones de selección de eventos MIDI.
  • Un teclado virtual para ingresar notas y acordes.
  • Mostrar control de volumen y panorama en pistas de instrumentos.
  • Si bien la interfaz de usuario posee un diseño cuidado y claro en ciertas tareas resulta un tanto incómoda, por ejemplo cuando llega el momento de trabajar con el Inspector (F4) mientras se encuentra abierta la consola en su tamaño más pequeño.
  • Por ejemplo, si el usuario desea agregar una capa, al abrir el Inspector, el menú de capas no aparece visible ya que la consola impide ver la totalidad del módulo.

Notas finales
Mi parecer es que para dar una opinión final sobre un producto debemos utilizarlo durante bastante tiempo. Cada usuario posee una manera de trabajar y lo que para uno resulta absolutamente primordial para otro es menos que superfluo.
Con aplicaciones cada vez más abarrotadas de complementos es habitual que algunas personas mencionen la falta de alguna función o recurso, pero mi opinión es que una aplicación no es mejor que otra porque posee un par de plug-ins extra.
Algunos cuestionan la falta de herramientas para manejar audio como por ejemplo algoritmos de detección de “transients” para cuantizar partes de batería. Es cierto, el programa adolece de esa función y sólo ofrece cuantización para el posicionamiento del inicio de cada frase de audio grabada.
Ahora bien, ¿es verdaderamente necesario contar con ciertas funciones directamente en un secuenciador cuando existen plug-ins especializados?
Aunque la última versión de Cubase agregó prestaciones para la corrección de afinación, éstas no pueden compararse con la flexibilidad que ofrecen los plug-ins de Celemony.
Creo que en lugar de desarrollar algunas funciones, los desarrolladores de PreSonus confían en los plug-ins de otras empresas diseñados para tareas específicas, como por ejemplo Melodyne editor de Celemony, pensando a Studio One como una verdadera plataforma integral de grabación, mezcla y masterización, en la que se utilizan esas herramientas.
Un elemento que casi olvido mencionar, y en donde Studio One se destaca, es en lo que respecta a consumo de recursos. Durante mis pruebas con mi Laptop con sólo 2GB de memoria RAM, el programa nunca mostró inconvenientes.
Cabe destacar que habitualmente utilizo un mismo proyecto con las mismas pistas y procesadores. En este caso, el proyecto ejecutado con otra aplicación DAW famosa, mostró varias dificultades.

Studio One se presenta como una aplicación sólida, de muy buenas prestaciones, con un diseño gráfico de nivel profesional y con funciones excelentes que permiten acelerar el trabajo.
Creo que lo más destacable en Studio One es su solidez, la flexibilidad en el momento de mezclar y la integración entre el proyecto de masterización y las mezclas de las canciones incluidas en el mismo.
Muchas aplicaciones DAW han necesitado varios años para alcanzar el nivel actual de sus prestaciones, y si bien ofrecen gran potencia a sus usuarios, lo notable es que Studio One lo hace en su primera versión.
Studio One es una aplicación que ofrece excelentes recursos pero si quiere atraer a usuarios de otras aplicaciones necesitará agregar algunos puntos.
Hay camino por recorrer. En breve la empresa lanzará la actualización 1.1 que incorporará funciones y mejoras solicitadas por usuarios, y seguramente, ayudará a conseguir una base más amplia de usuarios.
En lo personal preferiría que los desarrolladores de PreSonus optaran por no incluir funciones ya disponibles a través de plug-ins especializados. En cambio, si espero la inclusión de prestaciones que debería incluir una plataforma de producción, léase pistas de carpetas; funciones de selección y cuantización MIDI; curvas de tempo; etc.
No obstante, más allá de carecer de algunas funciones, Studio One se convertirá en uno de los grandes entre las aplicaciones DAW.

Para más información visita www.presonus.com

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