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Pioneer CDJ-100S

05.08.03

En la década de los 80 apareció en el mercado y de forma masiva un nuevo soporte: el CD

En la década de los 80 apareció en el mercado y de forma masiva un nuevo soporte en el que almacenar la información y, por supuesto también la música, éste era el ahora más que conocido CD. En poco tiempo, en la cabina de todas las salas hubo que hacer un hueco para instalar el nuevo "aparatito"; ahora en casi todos los locales se ha convertido en una herramienta indispensable. Los primeros reproductores estaban muy limitados, no daban el juego necesario y, por supuesto, no dejaban la posibilidad de poder lucirte como hacías con tus platos. Los fabricantes se han concienciado de que hay un amplio mercado y últimamente están lanzando algunas opciones más que aceptables.

El aspecto de los CDJ es muy compacto y robusto, claro que eso no quita que si te da un puntazo y lo tiras al suelo pase lo que te estás imaginando; efectivamente se abre como un coco y se le salen todos los cablecillos (yo no probé, pero me lo contó DJ Aitor Pon). Si intentamos conectarlo a nuestra mesa de mezclas nos encontramos con las típicas salidas AUDIO OUT y junto a éstas una salida de control que nos será muy útil si contamos con algunas de las mesas que suministra este fabricante; además de estas clavijas en la parte posterior, nos encontramos también con el interruptor de alimentación, ahora, ya sabes, power on y que empiece la fiesta...

Presionas el botón de EJECT para introducir el disco y ...sorpresa..., no hay bandeja de entrada, el CDJ-100 incorpora un mecanismo denominado slot-in, que se encarga de absorber y expulsar el CD, lo que evitará que la rubia maciza o el bolinga de tu colega se carguen la bandeja en un descuido; por cierto si por algún casual tu unidad CDJ deja de funcionar correctamente y no te devuelve tu cd (sí, sí, ése que compraste en Londres) antes de liarte a mamporros con él busca en la parte inferior del aparato y encontrarás un pasador que puedes introducir en un orificio (vale cochinote...) que se encuentra en la parte frontal, en la ranura por la que se insertan los CDs, este dispositivo de seguridad denominado "o me lo das o te sacudo" te devolverá tu disco compacto sano y salvo.

Ahora se me ocurre una idea genial, ¿qué pasará si al PIONEER mientras está funcionando (ahora con un disco de tu hermana) le damos la vuelta? Ni dándole la vuelta, ni dándole codazos conseguirá nadie fastidiar tu sesión, el dispositivo de amortiguación consigue perfectamente su propósito. La circunstancia de que el aparato no se inmute ante las brusquedades no quita para que si te tiran un copazo encima tengas que dar alguna explicación convincente a tu jefe; no olvides que no son sumergibles, pero nosotros sí... así es que...

Si nos sumergimos un poco en lo que son las funciones de reproducción, la máquina nos proporciona algunas utilidades interesantes como el "pitch "controlador del ritmo (tempo) de buena precisión cuyo margen variable va de +10% a -10% ó +10% a -16%, con pasos de 0,1%, valores que puedes conmutar con el botón "master tempo" dejando éste pulsado durante unos instantes. Además, si mientras estás escuchando tu temita favorito piensas que le falta un poquito de marcha, se la podrás dar a un ritmo diabólico con el pitch; y lo más fantástico es que gracias a la función del "master tempo" no te dará la impresión de que los que cantan son los del coro de los enanitos del bosque porque el tono de la música será el mismo.

Como novedad el CDJ-100S incluye tres efectos que podemos utilizar en nuestras remezclas; más que para otra cosa sirven para que no te aburras mientras te fumas un cigarrito. De los tres: JET, WAH y ZIP, es este último el que merece mayor mención. Intenta emular el sonido que produce empujar o parar un plato. Pero ojo, si lo tuyo es el scratch olvídate porque no está tan conseguido. Estos efectos se controlan mediante el JOG DIAL (en español la rueda esa gorda que hay en el centro) según lo mueves a un lado o a otro se acentúa más o menos; también puedes fijar cada uno de ellos con la función HOLD. Para lo que te será realmente útil el mando jog es para hacerte los últimos retoques cuando te estés cuadrando dos temas y para encontrar el punto exacto del corte que tú quieras.

Lo único que eché de menos en este chiquitín durante todo el tiempo que lo usé es la función LOOP que incluyen sus hermanos CDJ-500; aquí los bucles te los tienes que hacer tu mismo, pero bueno, la verdad es que ayuda bastante el hecho de que el tiempo que tarda en posicionarse el diodo laser sea casi inexistente; lo cierto es que la máquina es muy rápida en sus respuestas, incluso al reconocer los CDs; por cierto, no te preocupes por todos los discos que tienes grabados porque también los lee perfectamente. Entre sus especificaciones básicas te puedo comentar que pesa unos 2,2 kgs y que sus dimensiones son 217,7 x 310,7 x 94,5 mm (según catálogo).

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